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viernes, 26 de noviembre de 2021

Las gotas de vida. 26/11/21

 



El otoño nos invita al recogimiento, la quietud, la meditación y la observación-

La luz y el calor de una vela nos hacen focalizar la vista y el pensamiento, pueden llevarnos

o traernos imágenes y pensamientos nuestros o externos que nos hacen despertar del amodorramiento

al que nos somete la rutina, la tv, las noticias, la música repetitiva de la radio que continuamente

nos bombardean con aquello, que quieren que nos lleve por un camino no elegido libremente, la 

mayoría de las veces.

Por eso me gusta trabajar duro y llegar cansada a casa.

Mientras trabajo no tengo señales.ni informaciones que desvirtúen mi pensamiento y cuando llego

a casa no soporto ver la tele, solo escuchar algo de mi música favorita hasta caer rendida.

Y si no te gustan las velas, el sol de las tardes otoñales es perfecto para hacer meditaciones cortas, el calor es tan dulce como el de las velas.

Y es sanador tener tiempo para estos pequeños sorbos de vida.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Una mesa vieja. 24/10/2015

 Rimas desencadenadas, rimas muertas.
Atascadas en renglones torcidos
Lo que esconden las libretas.
de libretas viejas.
Rimas  en consonante
o en vocales agudas,  sinalefas,
rimas de sentimientos
y sin letras.

Rimas dormidas o despiertas,
rimas nuevas.
De amor, de dolor,..de quejas.

Y cuando sin rimas despiertas,
un poema. Una cara sin cejas,
un estar sin vivir,
¿dónde se fueron mis piernas?

Despertar sin sueños,
pluma muerta.
Y cuando sale el sol
vuelve la fiesta-

La casa sin barrer,
la mesa puesta, corre,corre
a vaciar la despensa.
Se acabaron los días de gloria,
se rompió la cadena.
Inspirando los lunes.

Y empezamos de nuevo
por no dormir la siesta,
dando palos de ciego
comprando bolis y libretas,
desempolvando escritorios,
recogiendo las maletas,
Desayuno y merienda
vaciando cajones,
poniendo orden
en una casa sin puertas.



De vuelta y sin rimas
haciendo poemas
con las risas y las lágrimas
que han marcado la mesa.
La que te acoge, la que te acuna
en la que tomas la merienda,
esa que...siempre está puesta.




La que acompaña tus rimas
y llena las libretas.
Una mesa de madera, ajada y vieja.




                                         
Mesa que enfría panes.