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lunes, 25 de abril de 2016

Así es el silencio 25/4/2016

Amanecer  e Marbella
Dicen mis memorias
que es inmenso el silencio,
que calla contando historias
que ríe contando cuentos
que pone besos en bocas.

Así, así es el silencio.

Pone en las miradas
el puro sentimiento.
No se pierde con palabras,
no se esconde tras los versos,
no susurra para dar miedo,
ni pone sonidos roncos
ni siquiera se atropella.

Así, así es el silencio.

Corto o largo como lo quieras,
mudo o sordo como lo sientas.
Intensamente dulce
o ruidoso en tu cabeza.
Torbellino de sensaciones,
locura que desespera.
Anochecer en La Polaca

Mirada que te transporta,
caricia que te alborota.
No dice nada, no hace ruido
y siempre te roza.

Te llena con su tiempo,
te calma o te destroza.
Torbellino de verdades
o mentiras quejumbrosas.

Si, así es el silencio
tras las miradas rotas

sábado, 3 de octubre de 2015

Por donde pasó el tiempo. 1/10/2015.



Una obsesión vestida de recuerdo,
un silencio en el pecho.
El olvido que hiere los besos
más fríos que el hielo.

La nieve de tu pelo y mi pelo,
como el vaho en invierno,
van diciendo por donde pasó el tiempo.

Tus manos se quedaron mis sentimientos
y tu voz anduvo rompiéndome sueños.
Cristales rotos de pecados muertos
destrozaron mis pies cautelosos.

Y en el tiempo que va del verano al invierno
va y viene un nombre al recuerdo.
Se repite, se repite, se repite
y se agota hasta caer muerto.

Se enreda tu voz en mi pelo
y se hacen nudos de silencio,
que corto malhumorada y sin desprecio.
Así me voy cojeando
por otras historias y otros cuentos,
pensando por donde andarán los besos.

viernes, 2 de octubre de 2015

Sin nombre 29/9/2015



Te escribo sin nombres
y te escucho en el viento,
el mar no está muerto
solo en silencio.
Atardecer con Málaga al fondo

Y si no existes más
 que en mi retorcido pensamiento,
el "te quiero" es más fuerte
y más imperioso el deseo,
adhiriéndose a la piel un sentimiento
para el que no hay olvido.

De puntillas corres por mis sueños
enredando tus dedos en mi pelo
y me despierta una voz,
un olor y un beso;
reconocidos y familiares
como mis propios huesos
que me duelen en el pecho
como helado viento.